Después de 25 años de viajar por el mundo predicando el evangelio, Carlos Calera se estableció en Edinburg, Texas. Fue aquí donde el Señor le dio una visión para iniciar un centro de avivamiento misionero para ministrar a las familias, las iglesias y la comunidad. Buscó una propiedad en la carretera 281 y, a través de la intervención del Señor, pudo localizar una propiedad. Se produjo un gran milagro que puso 95 acres en sus manos para comenzar el ministerio donde se encuentra hoy La Casa Del Alfarero Campamento.

Innumerables familias, iglesias, organizaciones y el Valle del Río Grande han sido impactados por la Asociación de Evangelistas Carlos Calera.

El 10 de enero de este año, el pastor Carlos Calera pasó a las glorias de la eternidad, dejando un gran legado. La misión y la visión continúan con su esposa Mary Calera, los lideres, y siervos que trabajan juntos para que esta gran visión continúe.

El Visionario Del Campamento